lunes, 23 de marzo de 2009

LA DERECHA NUNCA CAMBIA

Hay cosas que nunca cambian. Aunque uno es bastante joven ha estudiado algo de Historia de España, y sobre todo ha escuchado a los mayores y sabe como se hacían las cosas en el pasado.
Las concesiones en la época de la dictadura eran “transparentes”, lo eran tanto que siempre se les daba a los mismos, a los adeptos al régimen. Que se iba a abrir una gasolinera o se iba a hacer una obra o había un servicio que adjudicar y le interesaba al cacique de turno camisa azul, pues para él. Y no protestaba nadie, primero porque se la jugaban, y segundo porque la gente llegó a verlo como algo normal, los franquistas eran los que tenían todos los beneficios y negocios, los demás a callar.
Lo mismo ocurría con los puestos de trabajo. Me ha encantado leer la biografía de nuestro anterior presidente, Juan Carlos Rodríguez Ibarra, cómo recuerda a su padre, hombre de izquierda, depurado por el régimen franquista, lo cual le impedía trabajar dado de alta, siempre en precario por el hecho de no pasar por el aro franquista.

Han pasado muchos años, y sin embargo hay cosas que nunca cambian. Si se repasa qué personas son contratadas por el Ayuntamiento de Moraleja, las personas a las que se les sube el sueldo, las personas que sacan las oposiciones, todas tienen en común lo mismo, su apoyo incondicional al equipo de gobierno de derecha de este Ayuntamiento.
Y qué decir de lo que ha ocurrido con las normas subsidiarias, en las que se han eliminado los retranqueos de calles que, casualidades de la vida, benefician a diez familias fáciles de reconocer por su ideología de derecha y muy cercanas a los dirigentes de nuestro consistorio. Y cuándo le preguntamos a los ediles de derecha nos dicen que es que quedan mejor las calles así, más estrechitas. Alucinante.

Eso sí, aunque a la gente de derecha no le gusta hay algo que ha cambiado, al menos podemos protestar, hacernos oír y denunciar todas estas arbitrariedades e irregularidades. Y no nos vamos a callar, por suerte no pueden enviarnos a la policía para que les dejemos hacer lo que quieran y pasar por encima de quien sea.
Aunque les gustaría.
F.M.G

1 comentario:

Anónimo dijo...

Descripción correcta.

Verdades como puños, como se dice en nuestra tierra.

Enhorabuena...

las cosas como son.

Hasta pronto...