miércoles, 5 de agosto de 2009

CRÍTICA CONSTRUCTIVA

Lo primero presentarme:
Soy una emigrante hacia el norte pero que quiero y adoro a este gran pueblo y sobre todo a su gente; y aclaro no pertenecer a ningún partido político, por lo tanto tengo un concepto objetivo de las cosas.
Ayer me dí un paseo por las nuevas piscinas y me pareció un proyecto perfecto, no me supone ningún inconveniente que dicho proyecto sea del anterior gobierno municipal.
Es un lugar agradable, cerca del centro del pueblo y donde se pueden desplazar fácilmente todas las personas, por lo tanto un diez para las personas que lo proyectaron y para quien proporcionó los medios económicos para hacerla; solo le he visto dos inconvenientes había solo dos papeleras en todo el recinto, evidentemente insuficiente, y el agua de las piscinas exageradamente sucia, supongo que la depuradora no funcionaría al ser el primer día que estaba en servicio.
Ahora me refiero a las fiestas de San Buenaventura. Yo las definiría espléndidas como siempre.
Los fuegos artificiales: majestuosos.- Aunque a mí no me gustan.
Los toros: hermosos.- Pero yo no disfruto de ellos.
Las verbenas: muy agradables.- y estas si me divierten enormemente.
Por lo tanto todo bien, aunque yo me hago una pregunta: ¿Se puede permitir el pueblo de Moraleja un gasto tan exagerado en fiestas? Ya que supera en mucho los presupuestos de otros pueblos con mayor poder adquisitivo.
¿Es qué acaso no hay parados "solo de Madrid se dice son 600" con verdaderos problemas y a los cuales se les prometió trabajo en los programas electorales? ¿ Ya se nos ha olvidado?
Por que de qué nos sirven las fiestas si no podemos salir o no podemos disfrutarlas por los problemas económicos.
Solamente se da cobertura a 12 personas en asistencia domiciliaria. ¿Ya las demás personas que lo necesitan?
Claro, si el dinero se emplea para "JARANAS" no hay para las primeras
necesidades.
¿ Y las tuberías del agua? ¿ Y la basura?
En fin que es un no acabar.
Yo pediría desde mi modestia menos fiestas y más cubrir las necesidades primordiales, sea quien sea el partido que lleve el ayuntamiento, ya está bien de demagogia y buenas palabras por parte de unos y otro y que nos solucionen los problemas a los vecinos.
Ya se que cualquier "politiquillo" me puede dar la replica con palabras grandilocuentes y vanas en su contenido, yo solo hablo desde el corazón y viendo las grandes injusticias que se está cometiendo en aras de tener a la juventud y cuando llegue la ocasión conseguir sus votos sin importarles demasiado los verdaderos problemas que existen.
No espero nada de esta carta pues es una gota en el océano; solo pido al pueblo, que se manifieste en sus reivindicaciones ya que es la única forma de conseguir algo de los que mandan y pongan los pies en el suelo y vean la realidad.
Un saludo.

Por M.D.

lunes, 20 de julio de 2009

LOS VICTORINOS EN LA PLAZA DE TOROS DE MORALEJA

El pasado día 11 de julio he estado por primera vez en la actual plaza de toros de Moraleja, esa que nos ha costado a sus habitantes casi 25 millones de antiguas pesetas.
Fui porque soy aficionado a los toros, y desde luego era un acontecimiento que se lidiara en nuestro pueblo una novillada de Victorino Martín, el ganadero más prestigioso del mundo. También porque sentía curiosidad por ver cómo se lidiaban los toros en esta nueva plaza portátil de nuestra localidad, de lo que uno no ve no puede opinar.

La plaza es pequeña, no puede ser de otra manera por el emplazamiento que tiene, dispone solo de un callejón, en la zona de los toriles, las otras tres partes del cuadrado, pues no puede ser redonda, tienen a los espectadores justo encima de las tablas y los burladeros. Me llama también la atención que los toriles y la presidencia están en la misma zona. Cualquier aficionado sabe que en todas las plazas estas dos zonas se encuentran una enfrente de la otra, el toro sale por el sol y la presidencia está a la sombra, y es aquí donde se pican los toros y se les suele hacer la faena no porque esté a la sombra como pensara alguno o alguna, si no porque la querencia del toro es volver por donde ha venido o defenderse en la zona de toriles, por ello se pican y se torean hacía la zona de presidencia, a contra querencia.

Pero lo que más me ha llamado la atención es lo peligrosa que es esta plaza de toros. Peligrosa para los toreros y sobre todo para los banderilleros y picadores, pues es imposible poner el toro en suerte por sus escasas dimensiones, además los banderilleros solo pueden escapar al callejón en la zona de presidencia, pues es la única que tiene callejón como ya expliqué, cuando hay que salir por otra zona tienen que refugiarse en un burladero, donde es más difícil meterse y además se pueden encontrar con algún espectador bastante bebido que salga de la jaula que hay en los laterales como así ocurrió.
Peligrosa para el público, porque estamos tan encima de la faena que nos podemos comer la pulla del picador, me explico con un ejemplo. Durante la lidia de uno de los novillos cuando lo estaban picando el animal empuja y lleva a caballo y caballero hasta las tablas donde yo estaba situado, como no hay callejón cuando el picador tira de la vara hacía atrás para picar al novillo casi se come el palo una señora que estaba en la primera fila.
Peligrosa para la población en general, pues cada vez que hay que picar un toro existe la posibilidad de que se escape a la calle, pues hay que abrir la puerta grande para que entre el caballo y el picador. Esto sucede en muchas portátiles, pero al ser más grandes es más difícil que al toro le de tiempo de llegar a esa zona si lo han citado a la contraria.
Muy peligrosa debe ser para los caballos y jinetes del bello arte del rejoneo, pues si apenas se puede banderillear cabalgar por esta plaza debe ser misión imposible.

La conclusión es sencilla, en esta plaza se podrá hacer el final del encierro o no, las vaquillas y el toro del aguardiente o no, esto es opinable, lo que no admite duda es que en esta plaza ni se puede torear ni rejonear, no es apta para estos espectáculos taurinos.

En cuanto a la novillada de Victorino decir que estuvo bien, que había dos novillos, sobre todo el negro tercero, bastante pequeños, pero había dos o tres que eran buenos mozos, y el sexto de la tarde se llevo una merecida vuelta al ruedo, pues fue en mi opinión el mejor para el novillero ya que solo quería muleta y embestía muy humillado. Se fue con las orejas puestas, seguramente el mejicano Angelino de Arriaga que lo lidió no durmió esa noche.
He dicho que Victorino Martín tiene fama de ser el ganadero más prestigioso del mundo, también tiene fama de ser el más listo y de ser el que más caros vende los toros del mundo. ¿Nos dirá alguna vez nuestra alcaldesa de 3500 euros al mes cuanto ha costado este capricho? ¿30 mil, 50 mil euros? No quiero ser aguafiestas, a mí me ha gustado que se lidien novillos de Victorino en mi pueblo, pero también me gustaría tener un Ferrari y no puedo pagarlo.

Ay doña Concha, qué aires de grandeza con el dinero ajeno.

sábado, 11 de julio de 2009

LA ALCALDESA QUE NO QUIERE VERSE EN LA TELE DE OTROS

No le bastan tres sentencias en contra que estiman lo que “los otros” consideran que hizo mal: negar el derecho a la participación política de los legítimos representantes del pueblo a través del que les asiste a ser informados de los asuntos públicos; a tener los documentos que soliciten en el ayuntamiento de todos, a una parte importante de los cuales representan. No le es suficiente con que un tribunal reconozca que no había motivos para la “urgencia” de un pleno, convocado solo para dos de la oposición, una hora antes y por teléfono (también podría haberlo hecho por mensajería móvil). Le da lo mismo cambiar las actas, o no recoger en ellas todo lo que dijeren los representantes del pueblo en el pleno. La alcaldesa de Moraleja pasa de todo, incluidas las nuevas tecnologías, que pueden trasladar a los ciudadanos lo que hace tiempo era solo atributo del escribano, ayer de los secretarios, pero hoy de la foto, del audio y del video.

La alcaldesa de Moraleja niega con ello la libertad de expresión y de información y hurta a sus vecinos lo que en otros medios ella misma ejerce libremente, pero no con argumentos políticos, sino con la descalificación y el insulto permanente hacia los demás, como si ella fuere la única voz autorizada por su pueblo, la única con derecho a discrepar y la única con derecho a comunicar lo que hoy no se puede ocultar.

Niega la alcaldesa de Moraleja la mayor para erigirse a sí misma en la menor servidora de su pueblo. Reniega de la libertad de información si ésta no es para sí sola, como si su voluntad dominante la ejerciere con la censura de quien no desea, en modo alguno, más de lo que a ella le conviniere. Se sitúa, así, en los tiempos de los escribanos a quienes les faltare rapidez, tiempo y destreza, para recoger en las actas todo lo que hubieren de decir y que fuere dicho, pero que hoy son documentos inestimables que forman parte de la historia de los pueblos, y a los que es preciso acudir para escribirla y reescribirla.

La alcaldesa de Moraleja parece ignorar que vivimos en la Sociedad de la Información y en la era digital; que hemos pasado del periodismo escrito al digital, de la fotografía al video, de la radio a la televisión en directo o diferido. Lo aceptaría si fuere exclusivo y en su honor, o de los suyos; pero no de los otros; de la “maldita oposición” que quiere saberlo todo, porque es un derecho que le asiste y una obligación también para con su propio pueblo, no solo para sus electores. Y eso que en su pueblo tiene un magnífico espejo en el que verse a sí misma; una emisora que se merece Moraleja, Radio Interior, que le da voz, letras, y mañana quizá su misma imagen hablando en un acto público; una emisora que, si Moraleja se merece, es digna de los ciudadanos, pero no de quien niega a los demás lo mismo que ella se arroga para sí sola.

Esa actitud propia de las dictaduras es la que proclama, día sí y día no, la alcaldesa de Moraleja, al ordenar a “su” Policía Local que retire la cámara con que una militante socialista pretendía grabar el pleno extraordinario de ayer con destino a la página web del partido; es decir, un medio de comunicación que desea registrar un acto público para hacerlo público. Exactamente igual que cualquier medio de comunicación. Y no se necesita ser periodista para eso porque, de la misma forma, podría prohibir a cualquier ciudadano grabar en video o en móvil las fiestas de su pueblo, en la calle, en un acto público, lo mismo que un pleno.

Tanto tiempo esperando a que finalizasen las obras de la avenida principal de entrada a Moraleja para que después ella, por sí misma y sin consejas de nadie, coloque en la mediana de una carretera pública, la EX-109, no el torito de Osborne, sino los “toros escultóricos” que recorrerán estos días sus calles, para más distracción de los conductores que por allí entraren a “su” casa. Todo le da igual: gastar en festejos en tiempos de crisis más de lo que debiere, endeudar al ayuntamiento y subir los impuestos a los ciudadanos, porque ella, al contrario que la marquesa, sí llega a fin de mes.

Casi lo mismo que pasó el otro día en Alcántara. Había un relevo legítimo y pacífico en la Alcaldía; pero algunos ciudadanos, militantes socialistas, cuyo partido ganó las elecciones, deseaban mostrar su malestar. Menos de una docena exhibían, sin decir ni pío, una pancarta para expresar su desacuerdo. Ya antes, habían tomado posiciones seis patrullas de la Guardia Civil, enviados por alguien con autoridad, como si allí se fuere a provocar una revuelta popular. El cabo que mandaba la fuerza --una coacción ya de por sí a la libertad de expresión por su sola presencia- les instó enseguida a solicitarle un permiso que no necesitaren, y pidió dos documentos de identidad para responsabilizarles de lo que pudiere ocurrir. Nada pasó: simplemente la exhibición de una pancarta en desacuerdo con el relevo en la Alcaldía: Hizo fotos quien quiso y filmó en video quien lo tuviere a mano; pero, en el salón de plenos, había un enorme aparato de radiocasete para grabar los plenos. Si se puede grabar por audio, por qué no en video un acto público.

La alcaldesa de Moraleja no tolera lo segundo, pero sí lo primero, al utilizar a la Policía Local al servicio del pueblo, del que son servidores públicos, para ordenar que retiren la cámara del salón de actos, porque es de los socialistas, y no desea salir en la tele de otros, y que se difunda que les niega la palabra, el pan y la sal, a quienes, como ella, son legítimos representantes del pueblo; pero la señora alcaldesa, con actitudes como ésa, no se erige en la principal, sino en la última de la fila por su tozudez, ofuscación y porque quizá su reino no sea el de Moraleja, sino que esté en otro mundo de no sabemos qué galaxia perdida en la infinitud del universo.


POR Félix Pinero

jueves, 2 de julio de 2009

SE ADMITEN APUESTAS

Hace pocos días escribí en este mismo blog que a los moralejanos y moralejanas se nos había quedado cara de tontos al ver cómo despilfarra el dinero público nuestra alcaldesa de 3500 euros al mes, gastándoselo en monumentos festivo-taurinos de dudoso gusto, porque hay que ver qué grandes son los hombres que corren, qué manos, qué caras…de tontos.

No sabía entonces que la buena señora iba a convocar un pleno extraordinario para subirnos los impuestos nada menos que un 30%, ya que en 2008 se ha gastado casi 76 millones de las antiguas pesetas por encima de lo recaudado, es decir, hipotecando a nuestro municipio. Ya le dije, sin saber esto, que en una casa que se gasta más de lo que se tiene se va pronto a la ruina, y además se debe gastar en lo necesario antes que en lo superfluo. A la vista de todo esto resulta obsceno que se gaste el dinero en tonterías con la que está cayendo.
Según me informan ediles socialistas que estuvieron en el citado pleno extraordinario la Sra. González no sabía nada de finanzas municipales, ella necesita dinero para toros y de algún sitio tendrá que salir, lo demás no le importa. Modelo de gestión oye, cómo se nota que tira con pólvora ajena.
Y no se corta un pelo, por lo visto la culpa de su despilfarro, de su falta de previsión y de gestión, de su desidia en la atención de sus funciones, de sus aires de grandeza, etc., etc. es, adivinen,… DE ZAPATERO. Toma ya, hasta aquí ha venido el Presidente del Gobierno a gastarse el dinero en estatuas y otras tonterías.
Es muy sencillo, se lo explico que sé que no le da para mucho, no debe usted gastar lo que no tiene, se trata de ser más austera. Empiece por su sueldo.

Pero es que no acaba ahí la cosa, ahora nos enteramos de que además de gastarse el dinero en tonterías como las estatuas festivo-taurinas resulta que las ha colocado en un lugar en el que no pueden estar, ya que según la Consejería de Fomento y de cualquier persona con sentido común generan un riesgo para la seguridad. En una palabra, que malgasta el dinero y además no se preocupa de saber si puede colocarlas en el sitio para el que se han encargado, lo dicho, modelo de gestión.
Desde la Consejería, que tiene potestad en materia de seguridad en la citada avenida, ya le han dicho que las tiene que quitar. ¿Alguien cree que las quitará sin que intervenga la Junta u ocurra alguna desgracia?
La conocemos todo el mundo a la alcaldesa de 3500 euros, la legalidad no va con ella, eso del Estado de Derecho no lo ha querido entender todavía, le va más el ordeno y mando.
Se admiten apuestas, yo me juego una buena cena con quien quiera que hasta que no intervenga la Consejería de Fomento seriamente o haya un accidente y algún coche se lleve por delante las estatuas no las quita.

Al tiempo.

Por F.M.G.

sábado, 20 de junio de 2009

Video inauguración aula TIC






¿TENEMOS LOS MORALEJANOS CARA DE TONTOS?

A mí desde luego algo de cara de tonto se me ha quedado al ver las estatuas festivo-taurinas que nuestra alcaldesa de 3500 euros al mes nos ha colocado en la Avenida Pureza Canelo.
No hay que ser muy listo para comprender que se trata de un homenaje a los ancestrales encierros que en nuestro pueblo se celebran desde época inmemorial, más o menos unos diez años, y ya que en Coria tienen una estatua dedicada al toro de San Juan cuyos encierros celebran desde el siglo XII pues los habitantes de Moraleja y los aires de grandeza de su alcaldesa no iban a quedarse para atrás, y prepara un monumento con siete estatuas nada menos, homenajeando los 10 siglos, perdón, 10 años que se llevan celebrando encierros en Moraleja.
Digo yo que las estatuas de los mozos querrán semejar u homenajear a los hombres que corren los encierros en San Buenaventura, pero es que tienen las estatuas cara de tonto, fíjense bien que no es broma, ¿cree el Gobierno Municipal de derecha de Moraleja que sus habitantes son tontos para retratarlos así?
Y los toros son de baja calidad, hay uno totalmente bizco, los buenos aficionados saben que un toro bizco es aquel cuyos pitones no son simétricos, no están a la misma altura, ¿es que lidiamos aquí reses vengan como vengan?
Pero aparte del mal gusto de las estatuas, que puede ser discutible o no, seguro que hay gente a la que le gustan y es muy respetable, la cara de tonto se nos queda a los moralejanos y moralejanas cuando comprobamos cómo se despilfarra el dinero público en época de crisis, como la alcaldesa de nuestro pueblo está completamente alejada de los intereses de sus ciudadanos, y en vez de utilizar los recursos disponibles para crear puestos de trabajo que mitiguen la situación de muchas familias se dedica a dilapidar el dinero de todos en estatuas con cara de tonto y toros mal hechos.
Hace unos meses el alcalde de Los Santos de Maimona rebajó su sueldo para dar ejemplo de austeridad, pues con esos 600 euros y la seguridad social correspondiente se podía crear un puesto de trabajo. No se aplica el cuento nuestra alcaldesa de 3500 euros al mes más la seguridad social que nos cuesta a todos los contribuyentes de Moraleja, y además se gasta nuestro dinero en tonterías, sí, se puede decir alto y claro, cuando en una familia apenas se llega a fin de mes tontería es comprar un collar de perlas o cualquier cosa que no sea de necesidad, y en estos momentos que tanta gente lo está pasando tan mal es vergonzoso gastarse el dinero en estatuas taurinas.
Se lo he dicho más veces Sra. González, hágaselo mirar, tantas tonterías no las hacen las personas normales.

POR F.M.G.

martes, 12 de mayo de 2009

NO NOS METAN EN SUS LIOS


Hace ya muchos años, cuando Julián Roca era alcalde de Moraleja, cada vez que había elecciones locales corría el rumor de que se iba a presentar una candidatura independiente, detrás de la cual estaban siempre los mismos.
Teresa Roca gana las elecciones en mayo de 2003, le arrebata el poder a la derecha moralejana y lo que es peor, impulsa la creación de un organismo para la construcción de las famosas viviendas de 60 mil euros, demasiado ya para el poder económico de nuestro pueblo.

Y entonces, cara a las elecciones locales de 2007 los mismos de siempre se vuelven a plantear lo de la candidatura independiente, con el único e inconfesable objetivo de sacar como sea a los socialistas del gobierno municipal.
Pero tienen el mismo problema de siempre, quién poner de cabeza de lista, ya que a ellos los conoce todo el mundo, son pésimos candidatos que sacarían los votos de su familia y poco más. Pero mira por donde encuentran a Ángel González Cava, ex-socialista despechado que se presta a ser la cabeza visible del pretendido partido independiente, el Ipex. Y a partir de él confeccionan una lista en la que hay de todo, gente más o menos progresista, y un señor en el nº 6, donde no se le vea mucho, porque todos conocen sus amistades y sus actividades empresariales digamos de poco éxito, sobre todo para sus trabajadoras.

Y les sale perfecto, pescan en el granero de votos del partido socialista, ya que le venden a la gente que es mejor que no haya mayoría absoluta para que los socialistas estén algo más controlados. Ya lo advirtió Teresa Roca en el mitin con Guillermo Fernández Vara, el Ipex y el PP son el mismo monstruo con dos cabezas. Esa lista de Ipex consigue un concejal que es la llave de la alcaldía, al obtener PSOE y PP 6 ediles cada uno. Recuerdo perfectamente la alegría de algunas militantes de Ipex, que me decían absolutamente convencidas que era así mucho mejor para Moraleja, que el PSOE e Ipex formarían un buen equipo de gobierno. Por supuesto intuí que las habían engañado para meterlas en la lista, porque nosotros, los socialistas, sabíamos perfectamente que el único objetivo de los creadores y dirigentes del Ipex de Moraleja era desalojar a Teresa Roca de la alcaldía, y no nos equivocamos.

Pero el concejal González Cava dimite y le entran los nervios a los dirigentes de Ipex, y sin respeto alguno a la democracia el nº 6 es nombrado concejal, pasando por encima de 4 compañeros que estaban por delante de él en la lista. Según el nº 6 es que habían renunciado, según el nº 2 de la lista, David Pérez, él no ha firmado nada DESPUÉS de dimitir González Cava, insisto en lo de DESPUÉS porque es entonces cuando hay que renunciar al acta, de nada sirven los famosos papelitos que se firman al entrar en los partidos, y además es un delito modificar la fecha de un documento que una persona ha firmado, si esto ha ocurrido alguien lo va a pagar muy caro.
Por cierto, en pocos días el nº 6 se convierte en portavoz del equipo de gobierno, y es que es mucho más de derecha que alguno de los ediles del PP, y ya es difícil

Y para colmo cuando David Pérez pide toda la documentación al Tribunal Supremo aparece su acta de concejal, ¿nos puede explicar alguien por qué nunca se la entregaron? Sra. González, alcaldesa de 3500 euros de Moraleja, ¿es que se traspapelo? ¿qué ha pasado?
Y como la mejor defensa es un buen ataque nos acusan a los socialistas de tener un pacto cerrado con David Pérez, que somos los instigadores de un golpe de estado (así lo dice algún dirigente de Ipex, qué medalla). Señores dirigentes de Ipex, a nosotros no nos metan en sus líos, si ustedes querían desalojar a Teresa Roca de la alcaldía como fuera haber dado la cara y haber ocupado los primeros puestos de la lista, pero si quisieron contar con gente que les metiera votos en el saco ahora tocará aguantarse, y respetar las listas electorales, que para eso están.

F.M.G.